Dicen Que Soy Comunista (1951), Película

Poster (1951)

Ensayo     

    Al segundos de haber acabado (solo en números) la primera mitad del siglo XX, en 1951 los cines mexicanos estrenaban la película Dicen que soy comunista, dirigida por Alejando Galindo, quien ya tenia experiencia haciendo cine situado en la ciudad, y protagonizada, por un entonces desconocido pero cuyo talento le anunciaba un futuro prometedor en el cine, Adalberto Martínez “Resortes” y María Luisa Zea “La india bonita”. Esta película llena de comunistas, sindicatos, robos, clases populares, amontonamiento, conspiraciones, atentados, anarquistas, niños, burgueses, políticos, mambo y baile (es una película de resortes), nos muestra un amplio panorama de lo que era la ciudad en ese entonces.

Lo anterior se nos es mostrado mientras seguimos a nuestro protagonista, Benito Reyes (“Resortes”), un obrero que todos los días lucha para que el y su hijo puedan comer y vivir lo mejor posible en una vecindad donde todos los habitantes comparten el cuarto de baño. Su vida cambia cuando por accidente lee el manifiesto del Partido Radical de Juventudes de Vanguardia, donde se culpa al sistema capitalista de la pobreza en la que viven los obreros y en donde se les prometía ayuda; esta lectura junto a un encuentro casual lo llevan a enrolarse en el partido anteriormente mencionado y convertirse en uno mas al servicio inmediato de su causa.

La primera escena de la película junto con las escenas de los bailes, nos muestran una ciudad que ya no puede con la cantidad de población para el espacio que esta dispone, esta ocupación es presente desde el hogar, una vecindad a tope que nos encamina a calles llenas de gente por donde nuestro protagonista tiene que maniobrar. Escenario (tal vez en forma diferente, pero en echo, similar) que paso en Argentina, expuesto por Sandra Gayol, que junto con en el auge de la clase obrera se vino una sobre población, que es mostrado en México en una secuencia de plano abierto donde se el Benito Reyes se va presentado justificando esta acción por una encuesta del censo de población.

Es también en las primeras escenas de la película dónde queda muy establecido el rol de la mujer, rol propuesto en la sociedad de entonces, muy apegado a lo que Patricia Alvarenga califica como atrasado en el contexto de una modernidad a la que están accediendo cierto sector de mujeres. 

“El discurso de la domesticidad, presente en las leyes, las ideologías políticas, el discurso médico, la prensa periódica, el sistema educativo, la literatura, el cine definió la feminidad en la maternidad convirtiéndola en una identidad natural para las mujeres” (Alvarenga, Patricia, 2010)

Esta cita, “cae como anillo al dedo” si se tiene en cuenta que el personaje de “Resortes” es coqueteado por una mujer, la cual le plantea que si él decide hacerla su esposa ella lo trataría a él y a su hijo de una manera específica, muy estereotípica del sistema de servidumbre femenino adoptado como deber familiar.    

Retomando a Gayol, ella tiene un texto llamado “pequeños desprecios, insultos y desafíos: la sensibilidad fin de siècle de la élite argentina”, donde la autora toca algunos temas que pueden aterrizarse en Dicen que soy comunista. El texto en cuestión nos remonta al sentido del orgullo, honor y auto percepción que tuvieron las clases dominantes con la expansión de la clase media y la difusión fronteriza entre clases; pero principalmente la auto percepción.

Sobre ese último punto, es en donde gira la escena “de las credenciales”, el hijo de Reyes (Güicho) esta siendo retenido y acusado de ladrón por dos hombres muy catrines que dicen ser diputados y que cuyo nombre tiene valor, la discusión empieza entre Reyes y estos dos señores que buscan que el chico pague en la correccional lo que les intentó hacer, cuando entra en escena un gendarme, es el momento en que los diputados intentan usar sus credenciales (que nunca encuentran) pero Reyes les gana, jugando con varias credenciales de distintas organizaciones, desde sindicatos, pasando por agrupación y llegando a clubes deportivos, en las cuales siempre tenía altos cargos, así es como por unos simples papelitos que se tenían en la cartera uno podía obtener el respaldo de la ley y ser reconocido por la sociedad.

La escena anterior también puede mostrar el desvanecimiento de las brechas socioeconómicas. De la misma forma en la que los trajeados participan en la vida política del país, Benito Reyes también lo hace, pero desde su mundo, unos se entienden que ejercen en la cámara de diputados y el otro en las diversas organizaciones de trabajadores y sindicatos, hay un equivalente político pero que radica en distintas áreas socioeconómicas. Este desvanecimiento, aunque esta presente en esta escena, no es donde de se puede ver en su máxima expresión; mas adelante en la película, estos tres personajes se vuelven a encontrar cuando el protagonista va a ver a una mesera en el un café de alcurnia al que no cualquiera llega, cuando entra a este lugar es descrito como “peor es nada” por su forma de vestir, cuando llegan los trajeados de la escena anterior, estos no lo reconocen pero sí notan que no es de los suyos por su vestimenta; al decir que es secretario del Partido Radical de Juventudes de Vanguardia, el cual tiene a mas de 20 mil integrantes, todos se vuelven sus amigos. En esta parte se podría vislumbrar algo de lo que dice Melgar Bao , al analizar la paulatina desaparición de la frontera de clases, las elites en un acto de salvaguardar esta diferenciación, en el sur del continente, las élites buscan marcar una imitación socioeconómica con la implementación del arte en un acto de apropiación territorial.

Pienso que en México no se llegó a este pánico de salvaguardarse entre elites, debido al antecedente de La Revolución; las élites en lugar de ver a las masas que toman cada vez mas fuerza como una amenaza a su identidad de dominantes, las ven como un posible peligro  enemigo inminente que pueden acabar con el estatus quo.

Ese es el miedo que se refleja en la película, el de las clases altas que, si están buscando un bien, ante la bola de ignorantes que se creen al pie de la letra todo lo que les llega, al grado de ser capaz de golpear a un policía por pensar que es precisamente él, de forma consiente, quien guarda y protege los productos para los ricos, así es como son vistos los trabajadores desde la película, y es un sentimiento similar al que Roberto Pittaluga le achaca a las elites de Buenos Aires en la segunda década del siglo XX.

Hasta cierto punto se puede observar un discurso “de pánico excesivo” (Pittaluga, 2015, 32) acerca de la posible reacción de algún movimiento de izquierda en este caso el peligro no estaba en que se fuera de izquierdas, sino que en que se usará los obreros como soldados de parte de un discurso que encajará con esta corriente. Es en esta misma manipulación del discurso donde las élites ven a otro punto de riesgo qué es que el anarquismo.

Aunque el anarquismo mexicano en el contexto de la película ya casi no existe, el anarquismo como corriente sigue estando presente. el temor de que ese mismo resurge lo plantean de forma muy exacta en la película, el único personaje anarquista que se presenta aquí o que es nombrado como anarquista, tiene un carácter sindicalista y por la forma en la que está construido el personaje se entiende que éste no proviene del mismo extracto social que él es nuestro protagonista debido a que el anarquista se le presenta como una persona que tiene algún grado de estudios superior al promedio ya que cuestiona y pone en tela de juicio algunas de las decisiones de los dirigentes del partido.

El personaje anarquista la película hace tan poco que apenas si mencionan el nombre y en sí solamente realizó una acción, pero no realizar cualquier acción lo único que se debía realizando es la colocación de una bomba en un almacén, en la película se explica que la con la educación de esta bomba no está cargada ningún discurso anarquista más el personaje coloca esta bomba con la seguridad o intención de que en su acción hay un discurso político. También hay otra escena que se asemeja mucho al asesinato de Obregón, la cual consiste en el intento de asesinato de un político para lo cual proponen como primera opción a este personaje anarquista, y es propuesto por el hecho de que tiene tintes anarquistas.

La lectura de esta película se puede tomar como una llamada de atención a los grupos dominantes sobre posible descontrol que puede ocasionar el mal manejo de las masas incultas o que esas masas organizadas podrían ocasionar un quiebro al status quo (algo como lo que intento hacer James Franco con su ultima obra Nuevo Orden de 2020). Pero por la perspectiva que toma y la forma en que abordó los temas creo que esto va más dirigido a los sectores están representados mayormente la película: obreros.

- Para mí que este es comunista 

- Sí, eso dicen

Dicen que soy comunista (1951)

Ese diálogo aparece en escena donde Benito Pérez está conduciendo un Cadillac, último modelo, para devolvérsela sueño original, esto porque en una noche de borrachera lo uso para llegar a su casa, cosa que sus vecinos no saben, ellos solo saben que Don Benito llegó borracho la noche anterior conduciendo un Cadillac y estacionando a la mitad de la vecindad.

Eso no responde él porque pienso que la película está dirigida a sectores como el Benito Pérez, pero hay que recordar que para el pensamiento obrero de esa época “el lujo es un símbolo que detentan quienes posean riqueza, de ninguna manera debe ser deseado por los trabajadores, puede representar un flagelo en la Constitución identitaria de hombres y mujeres, en particular de aquellos que pertenecen las clases obreras” (Alvarenga, Patricia, 2010).

Entonces al mostrar esta obrero que inicia siendo uno más a los que son impensables para un trabajador promedio de boca es la manera en que nos dicen qué eso le saco rompiendo que el comunismo lo corrompe sin que se dé cuenta ya que también es un estilo de vida que se va adoptando paulatinamente, él no busco el lujo del auto y los demás que lleva obtener pero por estar bajo la influencia de ese partido de tintes izquierdistas, casi por ósmosis, vas a terminar cambiando y convirtiéndote en ese sector enemigo de ricos.                      

El final es otro de los puntos por los cuales niego la postura de que esta película es dirigida a las élites/clases dominantes. En esa última escena vemos como Don Benito logra ascender en la escala social ya que a pesar de que el partido original estaba podrido, él los sigue reteniendo pero con otro nombre.

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