Norte y Sur
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| La llegada de los generales de Zapata y Villa al Palacio Nacional el 6 de Diciembre de 1914 |
Fe en el porvenir, porque los pueblos son invencibles.
Eso dijo Guillermo Prieto cuando el ejercito liberal pierde la segunda batalla en Puebla tras la intervención francesa, 51 años antes del encuentro entre Zapata y Villa en Xochimilco, donde en la comida Zapata le insistiera por cortesía que le aceptara un tequila y un tamal logrando solo que Villa se tomara el tequila, entendiéndose que eran el norte y el sur, siendo asi que en el pacto se reflejara la frase de Prieto dejando entendido que la lucha seguiría por sus cuentas y por un fin en común contra el gobierno antirrevolucionario de Carranza para llamar a nuevas elecciones presidenciales.
Dos años atrás, donde con apenas un año del exilio de Díaz la población y los principales ejércitos revolucionarios del norte y del sur en el país se empezaba a cuestionar las decisiones a cargo del presidente Madero, en primer instancia la conservación del ejercito porfirista, junto con los diputados y senadores del mismo régimen, negociación que le quitarían la presidencia y despues la vida en el golpe de estado de "La decena Trágica" junto con su hermano Gustavo Madero y Pino Suarez en las afueras de la penitenciaria en la Ciudad de México, despues Palacio de Lecumberri y ahora Archivo de la Nación.
"Si la revolución no hubiera sido a medias y hubiera seguido su corriente, hasta realizar el establecimiento de sus principios, no nos veríamos envueltos en este conflicto; sin embargo, tengo fe en que usted solucionará este asunto que conmueve al estado y conmoverá al país entero cuando sepa los derechos que defendemos."
Carta de Zapata a Madero, Cuautla, Morelos, 17 de agosto de 1911.
"....yo sé que ay personas que le dicen que no me ponga en libertad, que puedo ser en contra del gobierno pues están mal fundadas pues yo con Ud. he de ser fiel hasta la muerte, pues el hombre noble no debe pensar en agraviar debe pensar en los sufrimientos de su patria, pues a mi para favorecer al gobierno no me a domado ni el hambre, ni los encueres, ni el dinero..."
Carta de Villa a Madero, Ciudad de México, 1912.
Y es que a ojos de todos no se podía entender como Madero nunca quiso sospechar de Huerta, Mondragón y Blanquet, aun con las cartas que Villa y Zapata le escribirían, un poco siendo de exigencia por los acuerdos aun no cumplidos y otro poco siendo de advertencia de las decisiones que estaba tomando, tal vez Madero era un hombre demasiado civilizado para su época y para la situación que vivía la nación, pero era claro que las necesidades en donde se habían formado las primeras protestas revolucionarias del norte y sur del país eran puestas en segundo plano en la nueva transformación que comenzaba.
No sería, ni fue la primera vez que las protestas de los pueblos, pasarían para despues, sin darse cuenta que tal vez la resolución de la explotación de los hacendados y el reparto agrario al pueblo fuera la parte clave para crean una base que sostendría la nueva nación, es aqui donde podemos ver como la historia es cíclica y que el desconocimiento en ella genera las reminiscencias físicas del pasado, las necesidades tanto del norte como del sur han pasado solo como intenciones nunca consolidadas por proyectos presidenciales fracasados y enfrascados en la paz, el orden y progreso, pero de las grupos privilegiados.
Tal y como Díaz lo seguiría haciendo hasta su muerte, si no fuera por los ejércitos de la División del Norte y Libertador del Sur, que ya al final de la segunda etapa de la lucha de revolución, con una población desgastada moralmente al ver que aun con la presidencia de Madero no se obtuvo el cambio esperado y que los generales porfiristas Huerta, Mondragón y Blanquet dejarán el poder obtenido de manera canalla a Carranza y Obregón, volviendo un poco a lo mismo que se vivía con Díaz, los ejércitos se reunirían en Xochimilco para hablar del futuro de la revolución, Villa y Zapata conversarían hasta poco despues de las 3 de la tarde.
"Villa: Ya verán cómo el pueblo es el que manda, y que él va a ver quiénes son sus amigos.
Zapata: Él sabe si quieren que se les quiten las tierras. Él sabe por sí solo que tiene que defenderse. Pero primero lo matan que dejar la tierra."
Conversación de Villa y Zapata, Xochimilco, México, 4 de Diciembre de 1914.
De ahí hasta sus muertes generaron resistencias, las cuales consistirían de guerrillas con el ejército federal, donde fueron perdiendo terreno conforme avanza el tiempo y en las cuales se apoyarían de una manera muy elemental, donde incluso Villa le pediría a Zapata el apoyo en tropas para llevar una guerrilla hacia los Estados Unidos que lograra desestabilizar el gobierno de Carranza en una carta donde Villa le menciona a Zapata; "...México es tierra de hombres libres, y tumba de tronos, coronas y traidores...", los dos mueren a traición, Zapata en 1919 en Chinameca y Villa en 1923 en Parral.
Tierra y libertad era el lema en que se conducían los dos ejércitos, entiendo que era lo que pedía el pueblo, los principales militantes del norte y del sur en la lucha de revolución durante la segunda década del siglo XX, dejarían posturas, ideas, nociones y sobre todo una constante necesidad de justicia para los más, para de los que son las tierra en el sur y en el norte el ganado, para de los que ha sido de noche los últimos 500 años, que hasta nuestra actualidad siguen vigentes y que cuando salimos a marchar ellos tambien lo hacen con nosotros a la voz de "Zapata vive, la lucha sigue" y "Si Villa viviera, que chinga les pusiera"

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